miércoles, 17 de julio de 2013

El olvido y el sacrificio

El diario 'El Periódico' de hoy, 17 de julio de 2013 habla sobre las excelentes relaciones económicas con Marruecos, la creciente emigración e inversión allí. Olvida decir que el Pueblo Saharaui continúa en su tragedia. El muro sigue en su sitio, los campamentos de refugiados llevan años y años, y padecen estos días horrible calor. Mientras los niños y niñas imazighen vienen a pasar los calores en Barcelona, con familias de acogida, los medios de comunicación olvidan su tragedia y su situación.

Los Medios hablan de la inversión china en España. La mayoría de los productos utilizados por la clase trabajadora son Made In China, baratos y de 'usar y tirar', por decir algo.
Mientras, la policía china ha disparado indiscriminadamente contra un Pueblo pacífico que celebraba el Aniversario de su líder espiritual, el Dalai Lama ('Su Santidad el Dalai Lama'), el pasado sábado 6 de julio.

Conveniencia.
 (Imagen de archivo)

La apariencia de normalidad pasa por el olvido de los inocentes.

Nos han acostumbrado a que La Fiesta no existe sin Toro Muerto, sin un inocente torturado y muerto.
Los trajes de luces, qué bonito. Los puros, la copichuela de 'fino', el calor, las mujeres... Hasta el Che y  Ernest Hemingway disfrutaron en las plazas de toros.

Hacer negocios con otros países, mover la economía, qué bien.

Sólo hay que olvidar la sangre del toro para disfrutar La Fiesta. Sólo hay que olvidar a los y las refugiadas, los campos de refugiados al sol, los monjes y monjas y ciudadanos y ciudadanas tibetanas encarceladas por tener una foto de su líder, por saber que existe la reencarnación.

El mundo se sostiene sobre el sacrificio DEL INOCENTE.

No es tan distinto de la Antigüedad, cuando la estabilidad social se sostenía sobre los Sacrificios Humanos.

(¿O estoy disparatando? ¿Qué les parece?)

Al Toro, al tibetano y al saharaui les parece que no.